Coches

Honda NSX-R

Pro Tuned

Asia

Posiblemente el primer supercar japonés, y sin duda el primero fabricado en serie, el NSX se lanzó en 1990 con una acogida entusiasta por parte de la prensa automotriz mundial. Aclamaron su excelente manejo, la visibilidad y la facilidad de uso cotidiano del coche: Honda fabrica una calidad y fiabilidad perceptiblemente superiores a las creaciones actuales de fabricantes de supercars italianos de reconocido prestigio.

El corazón del NSX es su V6 VTEC; el sistema VTEC le proporciona al motor una extraordinaria flexibilidad y una increíble sofisticación. La estructura del NSX se diseñó para un bajo peso y una gran rigidez: la carrocería monocasco está hecha completamente de aluminio. El gran Ayrton Senna, entre otros, fue quien puso a punto la dinámica, y en su lanzamiento era igual de rápido que coches que costaban el doble.

El auténtico legado del NSX, que ya se dejó de fabricar, es que obligó a todos los demás fabricantes de supercars a fijarse bien en lo que hacían, y es testimonio de la exactitud inherente del coche que, a lo largo de su vida de 15 años, cambió muy poco. Todos los coches que podrían haberse clasificado como competidores consiguieron mayores potencias, y fueron creciendo en tamaño y peso, mientras que el NSX conservó su pureza.

Están los que sostienen que un supercar para el uso diario no es un supercar propiamente dicho; pero el NSX demostró que se puede tener todo…